Restos de guerra en los Balcanes: edificios, maquinaria, exposiciones y una base aérea abandonada en Željava

Cicatrices de la guerra. Por todos lados.

Conducir por los Balcanes es ver casi continuamente restos de un momento histórico terrible. En algunas zonas de Croacia por las que pasamos, por ejemplo, todas las granjas y casas de campo son construcciones bastante nuevas. Las que había antes fueron destruidas por las bombas, por los saqueos, o por las bombas y los saqueos casi al mismo tiempo. En muchos pueblos se alternan los edificios en buen estado con los que tienen las fachadas llenas de agujeros o los que están totalmente en ruinas. Bombas, morteros, metralla, tiros.

Edificio bombardeado en Mostar, Bosnia-Herzegovina

A simple vista no se ve mucha maquinaria militar de la época, pero existe y te la puedes encontrar por el camino. En Karlovac, por ejemplo, han montado el Vojni kompleks Turanj, un museo al aire libre en un solar rodeado de edificios destruidos por los bombardeos.

Avión militar y edificio en ruinas en Karlovac, Croacia

Fuselaje de un avión de guerra yugoslavo

Hace más de 15 años que terminaron las guerras relacionadas con la disolución de Yugoslavia, pero su recuerdo todavía está muy presente. Muertos y desplazados, familias desintegradas, vecinos que nunca más lo serán, heridas. En Sarajevo visitamos una exposición sobre el asedio a la ciudad y la masacre de Srebrenica. La guía, una chica bosnia que había sufrido el asedio en sus propias carnes (el edificio en el que vivía aparecía destruido en una de las fotos), empezó la explicación desde una posición muy neutra pero al final tenía dificultades para no exteriorizar su resentimiento hacia los serbios. Ahora todo está calmado, nos dijo, pero es una calma tensa: cualquier pequeño encontronazo podría volver a encender la mecha del conflicto. Triste.

Cartel de la exposición Srebrenica, en Sarajevo

Foto del asedio de Sarajevo

Exposición Srebrenica, en Sarajevo

Foto del asedio de Sarajevo

La base aérea de Željava está en la frontera entre Croacia y Bosnia y, de hecho, se extiende en territorio de ambos países. Pasa cerca de la carretera que va al conocido (y maravilloso) Parque nacional de los Lagos de Plitvice, pero para visitarla hay que conocer su existencia y tomar un desvío a la altura de Prijeboj. La base está abandonada después de que la destruyeran a bombazos entre 1991 y 1992. Tiene una interesante historia (ver enlace anterior) y su particularidad es que era una base aérea subterránea; la más grande de este tipo de la antigua Yugoslavia.

Estuvimos a punto de darnos la vuelta y seguir hacia Plitvice sin visitar la base porque no la encontrábamos, pero en un último intento antes de darnos por vencidos tomamos una calle que no parecía llevar a ningún lado… y pocos metros más adelante nos encontramos de frente ante un Douglas C-47 abandonado al lado de la entrada. Impresionante.

Restos de un avión Douglas C-47 en la base aérea abandonada de Željava

Bajé del coche para acercarme al avión y de repente vi aparecer por el final de la misma calle que habíamos seguido nosotros un coche de la policia croata. ¿Casualidad o nos estaban observando desde hacía rato? Quién sabe… pero el caso es que se acercaron a preguntar lo que hacíamos allí. We are just visiting… and would like to take some pictures. Is that okay? Yes, go ahead but be careful… this place is dangerous. El coche se alejó y nos dejó allí haciendo fotos y mirando alrededor.

Un momento: be careful… this place is dangerous? ¿Qué habrán querido decir con eso? Pero enseguida lo entendimos… unos metros más allá, al lado del camino lleno de maleza que se adentraba hacia el centro de la base, un cartel muy elocuente invitaba a andarse con mucho cuidado. Peligro, minas.

Peligro: minas (base aérea de Željava)

Nadie quiere meterse con sus hijos en un campo de minas, así que curioseamos un poco más con mucha precaución sin pasarnos de la raya y regresamos a la carretera principal que nos llevaría a visitar los lagos.